Agravamiento. Después de suministrar un remedio, el paciente puede sufrir un agravamiento homeopático. Según la teoría de Samuel Hahnemann, el remedio se asemeja tanto a los síntomas del paciente que su efecto puede ser confundido con un agravamiento de la enfermedad natural que éste sufre. De hecho, un agravamiento es un signo de que el cuerpo responde al
tratamiento. En general, los agravamientos duran poco tiempo.

Contraindicaciones. Existen algunas circunstancias en las que deberías consultar a tu médico antes de usar remedios homeopáticos, como por ejemplo si estás embarazada, has sido sometida/o a cirugía recientemente o estás siguiendo un tratamiento médico convencional.

Dilución. Los remedios homeopáticos son confeccionados a partir de sustancias que han sido diluidas con el fin de que las toxinas originales dejen de existir, o que sólo preserven algunos vestigios.

Dosis mínima. En lugar de seguir un tratamiento durante un tiempo específico, como en la medicina convencional, los remedios homeopáticos se toman de una vez y se repiten sólo si resulta necesario. El tratamiento se interrumpe en cuanto se aprecia alguna mejoría.

Elixires de gemas. Confeccionados a partir de piedras preciosas, estos elíxires son remedios potenciados que pueden complementar a los remedios homeopáticos si son recetados por un homeópata cualificado.

Enfermedad aguda. Una enfermedad descrita como aguda es una dolencia que por lo general se desencadena rápidamente y normalmente se cura de forma espontánea, a pesar de que algunas enfermedades agudas son muy graves. Las dolencias de este tipo incluyen partos, accidentes y enfermedades como resfriados y gripe. El usuario doméstico puede recetar remedios para aliviar los síntomas de enfermedades agudas como resfriados y gripe, así como para facilitar el parto y actuar como alivio de emergencia en caso de accidente, pero las enfermedades graves como la neumonía necesitan ser evaluadas por un médico.

Enfermedad crónica. Una enfermedad de carácter crónico es una dolencia permanente que en general tarda mucho tiempo en desarrollarse y tiende a degenerar con el paso del tiempo. Ejemplos de enfermedades crónicas son la artritis y las dolencias cardíacas. Las enfermedades crónicas no deben tratarse de forma doméstica.

Esencias florales. A los brotes y capullos de distintas flores se les añade agua destilada para que maceren a la luz del sol: así se forman las esencias florales. No están potenciadas, como en el caso de los remedios homeopáticos, sino que son utilizadas en su estado natural para proporcionar salud y equilibrio al organismo. A pesar de no tratarse de remedios homeopáticos, las esencias florales pueden complementarlos.

Fuerza vital. Comparable a una especie de mecanismo equilibrante, la fuerza vital es una presencia propia de todos los seres vivos, cuya función consiste en controlar los aspectos físico, emocional y mental del bienestar o la enfermedad de
una persona. También se relaciona con el espíritu. Los problemas emocionales, o las elevadas dosis de medicación, alteran la fuerza vital; sin embargo, la prescripción de remedios homeopáticos que armonicen con ella favorece la erradicación de esta clase de alteraciones.

Hahnemann. El médico alemán Samuel Hahnemann comenzó a trabajar en el desarrollo de los remedios homeopáticos después de cerrar su consulta médica en 1790. Basó su terapia alternativa en la Ley de similitud. Ley de similitud. Fue Hipócrates quien planteó por primera vez la idea que Hahnemann posteriormente denominó Ley de similitud, según la cual «lo semejante cura lo semejante». Cuando Hahnemann creó la homeopatía en el siglo XVIII, este principio se convirtió en el pilar de la nueva disciplina. El médico alemán aseguraba que si una sustancia tóxica creaba una reacción particular en su estado natural, podía curar una reacción similar en estado diluido y potenciado.

Materia médica. El Dr. Samuel Hahnemann confeccionó una exhaustiva lista de remedios, denominada Materia médica, que detalla tanto los síntomas emocionales como las manifestaciones físicas que éstos consiguen aliviar.

Miasmas. El Dr. Samuel Hahnemann consideraba que ciertas personas encerraban elementos contaminantes en su constitución, posiblemente transmitidos de generación en generación, que llegaban a bloquear la acción de los remedios; por esa razón, el paciente no mejoraba. Los homeópatas actuales coinciden en que existen cinco miasmas: el psórico, el tubercular, el sicótico, el cancerígeno y el sifilítico. Si un homeópata considera que un paciente presenta un miasma que obstaculiza la curación, tratará el problema durante varios meses.

Potenciación. Los remedios homeopáticos se componen de sustancias (derivadas de plantas, animales o minerales) que han sido diluidas y agitadas varias veces. El proceso mediante el cual se agita el preparado determina la eficacia del remedio resultante, y recibe el nombre de sucusión. Por su parte, el proceso de dilución y sucusión es conocido como potenciación. Un remedio puede ser preparado en diferentes potencias se-gún el número de ocasiones en que haya sido diluido. Cuantas más veces la solución haya sido diluida y agitada, mejor y más profundo será su efecto, así que a pesar de que un remedio 30C se encuentre más diluido que uno 6C, el primero tiene una potencia superior.

Remedio. Las medicinas homeopáticas son sustancias (extraídas de plantas, animales o minerales) que han sido diluidas en agua y agitadas posteriormente. En sus potencias más elevadas, de 12C en adelante, no queda rastro de la sustancia original. La dilución, sin embargo, encierra una especie de «copia» de la sustancia original. Hahnemann, que fue el primero en desarrollar estos remedios, descubrió que si una sustancia —como por ejemplo la planta venenosa aconita— producía una reacción de conmoción en el organismo, al ser preparada como remedio conseguía aliviar las reacciones experimentadas por
ese mismo organismo a causa de una dolencia de similares características.

Remedio constitucional. Los remedios constitucionales deben ser administrados por un homeópata cualificado; con ellos tratará las distintas dolencias propias de cada paciente, que forman parte de su naturaleza más profunda y son específicas de él o ella. Como se trata de síntomas físicos, emocionales y mentales, el homeópata necesitará contar con una historia clínica completa y detallada antes de recetar.

Remedios hormonales. Los remedios confeccionados a partir de hormonas son potenciados del mismo modo que los remedios comunes, y su función consiste en equilibrar las glándulas exentas de conducto excretor.

Sales celulares. Los preparados conocidos como sales celulares son sales minerales de baja potencia, presentes en el cuerpo humano. Identificadas por primera vez en el siglo XIX por el Dr. W. H. Schuessler, un químico, fisiólogo y médico alemán, pueden ser utilizadas junto con los remedios homeopáticos para tratar muchas afecciones físicas. Ayudan a reconstruir tejidos, regular fluidos corporales, purificar la sangre y recuperar la vitalidad natural.

Supresión. Cuando la fuerza vital de una persona pierde intensidad, se encuentra dañada o ha sido desviada por factores externos, el fenómeno recibe en homeopatía el nombre de supresión, y se manifiesta a nivel físico como consecuencia de la acción de fármacos que no han hecho más que «enterrar» los síntomas en el organismo, en lugar de permitirles salir desde el interior. La homeopatía considera que los remedios activan el sistema inmune para curar los estados de enfermedad, y que como resultado es posible que surjan otros síntomas hasta que el problema central sea descubierto y solucionado. La supresión cuenta, asimismo, con un aspecto emocional. Al suprimir nuestros sentimientos en relación con una situación o acontecimiento determinado (por ejemplo, al negar la ira, el miedo o la angustia), dejamos de sentirnos vivos, creativos o incluso capaces de tomar una decisión inteligente. En la actualidad los homeópatas consideran que la supresión es la causa de muchas dolencias, tanto físicas como emocionales. La homeopatía trata la mente y el cuerpo recetando remedios para aliviar las consecuencias de la supresión.

Terapia mediante tinturas. Se trata de un sistema de tinturas de baja potencia, creadas en base a brotes de árboles, que se recetan para favorecer la curación de problemas físicos. El término latino gemma significa «brote». Las tinturas dan mejores resultados combinadas con los remedios constitucionales homeopáticos de acción profunda, y su principal función consiste en drenar las toxinas hasta eliminarlas del organismo.

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