Esta grave enfermedad deriva de una infección y se debe a la inflamación de los pulmones. Es importante que consultes a tu
médico si notas síntomas de neumonía.

• Aconite: para los primeros estadios de la neumonía, con temblor y escalofríos y posteriormente fiebre. La piel se encuentra roja y seca, y la persona no suda. La respiración se dificulta y el paciente se muestra inquieto y temeroso. La tos produce dolor y es posible que la flema presente una coloración rosada.

• Bryonia alba: para neumonía en estadios agudos. Alivia el dolor y la presión en el pecho, la pleuresía y todas las sensaciones que empeoran con el movimiento. La persona también siente ansiedad y sed.

• Chelidonium majus: para niños que padecen el tipo de neumonía que se inicia como una bronquitis, con tos profunda pero tensa. El niño tiene el rostro enrojecido y le cuesta respirar; se muestra apático durante el día y ansioso por la noche.

• Ferrum phosphate: usa esta sal celular para la neumonía que se produce en verano en niños que también sufren deshidratación y expulsan sangre en la flema.

• Hepar sulphuricum: para los estadios medios de la neumonía producida por corrientes de aire frío. La mucosidad purulenta que debilita al niño y le impide hablar.

• Pulsatilla: neumonía con tos floja, debilidad y apatía.

• Sulphur: para un paciente con el cuerpo caliente, respiración rápida y desvanecimientos, cuya presión en el pecho le impide respirar, toser y escupir adecuadamente.

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