Una rama diferente, y controvertida, de la homeopatía se vale de los colores para estimular los centros energéticos del cuerpo. Para producirlos, la luz coloreada se transforma en remedios homeopáticos, que actúan en forma de dilución a baja potencia. Los remedios de color actúan directamente sobre el sistema energético para estimular, equilibrar y tonificar los chakras, que son los centros corporales de energía. Los chakras forman parte del cuerpo espiritual y, controlan la vitalidad del organismo, y determinan la aplicación de la energía.
Existen ocho chakras principales en el sistema energético humano, que estimulan y regulan el flujo hormonal. Todos están asociados a un determinado color y «vibran» con sonidos y actitudes mentales específicos.
El término «chakra» significa «rueda de luz» (proviene del sánscrito antiguo), y se refiere a los centros de energía vital que recorren la columna dirigiendo el flujo de energía. Cuando una persona se encuentra en equilibrio, los chakras giran en un flujo positivo, aportando energía vital y descargando la energía negativa. Actúan como un sutil sistema hidráulico que transporta la energía por todo el organismo.

Los chakras responden a la luz coloreada, tanto a través de una aplicación física como de preparados homeopáticos. Los remedios de color se presentan en potencias 6X, 12C y 30C. Cada color estimula un chakra en particular, y todos
ellos afectan el cuerpo físico, el bienestar emo- cional y la claridad mental. Los colores cálidos e intensos suelen ser aplicados en caso de falta de energía en el organismo, y los colores más fríos si el organismo necesita sedarse después de un exceso de energía.
Los remedios de color pueden ser utilizados solos o como complemento de otros remedios constitucionales de acción profunda. Consiguen estimular, tonificar y sedar el campo energético según cada necesidad, y sanan a nivel profundo.

Si una persona cuenta con demasiada energía y tiende a la inflamación, los remedios de color le enfrían y sedan sus fuerzas animales, poniendo en juego más energía espiritual y permitiéndole así encontrar el equilibrio. Si una persona se encuentra demasiado aislada y lejana en el aspecto espiritual, los remedios de color cambian sus fuerzas físicas y la ayudan a conectar
con el plano tierra, aportándole un mayor contacto con la realidad.

chakras

Los chakras, principales puntos energéticos del cuerpo, giran cuando el organismo se encuentra en equilibrio.
Muchos homeópatas creen posible resolver, mediante el uso de remedios de color, diversos problemas de la vida directamente relacionados con los chakras. Por ejemplo, una de las complicaciones que pueden surgir al cambiar de casa, trabajo o relación es que la persona afectada se sienta «desconectada». El chakra que rige esta faceta de la vida es el chakra raíz, que se sitúa en
la base de la columna.

ROJO

El chakra base proporciona energía a las piernas y los pies, el recto y el cuello uterino. Rige la sensación de pertenencia. Si una persona queda aislada de su clan o es separada del amor materno, el remedio homeopático de color rojo le apoya en su sanación y le ayuda a descubrir a dónde pertenece.

ANARANJADO

Éste es el color de la vitalidad y abastece al chakra sacral, localizado debajo del ombligo. Este color, que rejuvenece y revitaliza la fuerza vital, puede ser utilizado mientras alguien se recupera de una enfermedad o se encuentra debilitado por un exceso de trabajo o estrés.

AMARILLO

El color amarillo tiene afinidad con el chakra del plexo solar, y se localiza en el área del estómago. Suministra energía a los órganos vitales del hígado, la vesícula biliar, el páncreas y el estómago. A nivel emocional, el amarillo rige la autoestima y la
identidad personal.
Cuando nuestras fuerzas egotistas necesitan fortalecerse, por el motivo que sea, este remedio contribuye a que el espíritu se mantenga fuerte. Sin duda alguna, también ayuda a encontrar fuerza interior.

VERDE

Este color actúa sobre el chakra del corazón junto con el rosa, que es el tono del amor materno. Ambas tonalidades nutren el centro del corazón; primero, aportando paz y equilibrio al corazón físico y, segundo, estabilizando y nutriendo el corazón emocional. Si necesitas limar asperezas en tus emociones, una dosis de rosa restablece el amor y la alegría.
El color verde aporta una fuerza calmante y estabilizadora.

ROSA

Es un color que se relaciona con el chakra del corazón. Se conecta con el amor materno y estimula el amor por uno mismo, así como la ternura.

TURQUESA

Actúa sobre el chakra de la garganta. Este centro alberga los sentimientos reprimidos y los pensamientos no expresados, y en tales circunstancias es factible que el individuo desarrolle un comportamiento adictivo. Muchas personas se sienten
abrumadas por el exceso de negatividad que encuentran a diario y parecen incapaces de sin-cerarse consigo mismas en su vida cotidiana, lo cual puede impedirles expresarse creativamente. Este color apoya la expresión personal y el flujo creativo.
El color turquesa actúa sobre la glándula tiroides y alivia el dolor de garganta, de muelas y los problemas de encías.

ÍNDIGO

El índigo actúa sobre el chakra del tercer ojo, que controla la función pituitaria y estimula la mente. Sin la estimulación de este centro nos volvemos como «zombies», seguimos los dictados de otras personas y nunca tomamos las decisiones que más nos convienen. Una dosis de índigo nos ayuda a encontrar objetividad y a distanciarnos de nuestros problemas emocionales. También nos impulsa a aclarar nuestros pensamientos y nos permite tener un panorama general de nuestra situación en momentos de actividad mental excesiva.

VIOLETA

El violeta actúa sobre el chakra de la corona y corresponde con la glándula pineal. Es don reflejamos nuestra relación con la belleza, dicha y nuestra eterna conexión con Dios, la Fuente o nuestro Creador, el nombre que elijamos según nuestras creencias personales. Utilizamos este color para aliviar el dolor físico y calmar al espíritu agitado. Beneficia a quienes padecen dolor crónico.

MAGENTA

Este color está formado por tres tonos: rojo, verde y violeta. Actúa sobre el chakra mayor, ayudando a la persona a descubrir su propia naturaleza espiritual y a clasificar sus necesidades a nivel humano. El magenta une el calor del rojo, la calma del
verde y la suavidad del violeta.

ESPECTRO

Se compone de todos los colores y es un impulsor de energía. Lo utilizamos en casos de deficiencia autoinmune y en cuadros de debilidad física y fatiga mental. Ante dichos cuadros, especialmente la deficiencia autoinmune, es imprescindible acudir también al médico. Estabiliza los bajos niveles energéticos y apoya a quien necesita más energía. También se puede utilizar para tratar el desorden afectivo estacional y la depresión.

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